sábado, 30 de mayo de 2009

Irregularidades

En las dos últimas semanas hemos sido testigos de dos eventos a nivel nacional cuya legalidad es cuestionable. Los xalapeños podemos considerarnos privilegiados al haber tenido la dicha de presenciar de una tercera situación de manera más cercana.


Enumerando: Miguel Ángel Beltrán Villegas es deportado por el gobierno mexicano a su país de origen, Colombia, por supuestos nexos con las FARC. La acusación colombiana, cuestionable. Afirman que Beltrán Villegas utilizaba el alias Jaime Cienfuegos para comunicarse con el segundo hombre más importante de la guerrilla. Pero más allá de la acusación y de la veracidad o no de ésta, el proceso de deportación, o más bien la falta de este constituyen una violación incuestionable a los derechos del colombiano.


El tratado de extradición entre ambas repúblicas en su artículo 3º señala explícitamente que “no se concederá extradición por delitos de culpa, de imprenta, o de orden militar, ni por delitos políticos o por hechos que le sean conexos.”


Las garantías individuales y los derechos políticos de Beltrán Villegas han sido sacrificados en virtud de la cooperación de ambas naciones frente a una guerra “contra el terrorismo” que no ha dejado más que decenas de miles de muertos en ambos países, sin que los problemas del narcotráfico o de la violencia tanto estatal como por parte de las FARC sea resuelta.


En segundo lugar, la Procuraduría General de la República interviene en el estado no tan libre ni soberano de Michoacán para detener a 30 funcionarios públicos, estatales y municipales. De nuevo, más allá de la inocencia o no de estos, el proceso es violado por completo, no existen órdenes de aprehensión, no se ha iniciado acción penal y sin embargo los detenidos estarán arraigados hasta el 9 de julio. No se si todavía haya quien crea que las detenciones no tuvieron ningún tinte electoral, me gustaría pensar que no.


Y por último, el H. Ayuntamiento de Xalapa realiza la concesión de los servicios de arrastre y confinamiento de vehículos mal estacionados a una compañía privada (creada ex profeso para recibir la concesión). El problema es que se les confiere también la facultad de aplicar el reglamento de tránsito: las 4 grúas de la compañía levantaron coches a diestra y siniestra sin que mediase ninguna autoridad institucional.


En fin, lo anteriormente mencionado simplemente reafirma lo que ya sabemos: los sistemas judiciales y los entramados legales están al servicio de aquellos que detentan el poder político y económico. Nada nuevo, lo interesante es que en menos de 10 días las autoridades mexicanas hayan logrado mostrar esa cara: la que deporta a aquellos que se atreven a pensar diferente, la que sacrifica garantías individuales por votos, la que pasa por encima de la ley por ganar dinero.


Pero es preferible pelear guerras perdidas contra enemigos como el terrorismo o el narcotráfico, que tan redituables son políticamente hablando, que discutir un sistema judicial que mantiene a miles de presos en la cárcel simplemente por no poder pagar una defensa, en el que cientos de presos políticos no han tenido ni siquiera la oportunidad de un juicio que respete sus derechos más humanos.

¿A quienes sirven las secretarias de estado?

Obstaculiza Ssa el reglamento de la ley antitabaco, denuncian ONG
Ángeles Cruz Martínez

http://www.jornada.unam.mx/2009/05/30/index.php?section=sociedad&article=029n1soc

En todo momento el área jurídica de la Secretaría de Salud (Ssa), a cargo de Bernardo Fernández del Castillo, ha obstaculizado el proceso para la elaboración del Reglamento de la Ley General para el Control del Tabaco, e incluso ha retomado el discurso de la industria tabacalera para oponerse, por ejemplo, a las áreas exclusivas para fumar, aseguraron integrantes de organizaciones civiles promotoras de la ley.

Cerca ya del Día Mundial sin Fumar, el 31 de mayo, las agrupaciones señalaron el riesgo de que por las presiones de los fabricantes de productos del tabaco, el presidente Felipe Calderón siga retrasando la publicación del reglamento y/o elimine la prohibición de servir alimentos y bebidas en los espacios para fumadores de los bares y restaurantes.

Concluida la revisión del anteproyecto en la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer), la que mantuvo su oposición a las áreas exclusivas para fumar, por la supuesta afectación económica de los establecimientos, el documento se remitió al Ejecutivo federal, al que corresponde definir la versión final del reglamento.

Ayer, en conferencia de prensa, Jesús Felipe González, presidente de la Red México sin Tabaco, recordó que a diario mueren 165 personas en el país por enfermedades asociadas al tabaco.

Destacó que la mitad de los infartos al miocardio y afecciones cerebro vasculares, así como nueve de cada 10 tumores del pulmón y enfermedades pulmonares obstructivas crónicas se deben al tabaquismo.

Estos y otros datos que la misma Ssa proporciona, constantemente son pasados por alto por los abogados de la dependencia, afirmó Alejandro Madrazo, asesor legal de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC). De hecho, señaló que la Coordinación Jurídica de la Ssa y la Cofemer "están en la misma línea". De la comisión no es extraño, porque pertenece al área económica del gobierno y resulta "lógico" que recoja los planteamientos de las tabacaleras, indicó.

Del jurídico de la Ssa, dijo que no sólo ha sido defensor de conductas como el patrocinio de espectáculos por las tabacaleras, sino que también ha actuado con dilación para elaborar el acuerdo secretarial sobre los pictogramas que deberán incorporarse a las cajetillas de cigarros, con base en lo que plantea la ley general.

Sonia Meza, coordinadora de iniciativas para el control del tabaco de la FIC, dijo que en octubre de 2008 se concluyó el trabajo con la Ssa, del que resultaron 12 temas con imágenes para disuadir a las personas de fumar. De ese conjunto se elegirán los ocho más impactantes por los daños causados por el cigarro.

Aunque el acuerdo secretarial podía haberse emitido de manera independiente al reglamento e incluso antes de que se hubiera concluido el diseño de los pictogramas, Fernández del Castillo decidió esperar y de todas maneras, a más de seis meses, sigue sin poner el documento a consideración de la Cofemer. De acuerdo con la ley, una vez que se publique el acuerdo, la industria tendrá nueve meses para incorporar los pictogramas a sus productos.

Sobre el tema, la Organización Panamericana de la Salud señaló que, a pesar de que el tabaco es la primera causa prevenible de muerte a escala mundial, este hábito mata a más de 5 millones de personas al año.

Respecto de los pictogramas indicó que existe la evidencia de que pueden incrementar el conocimiento sobre los riesgos a la salud, son efectivos para motivar a que los fumadores dejen el hábito y desincentivan el inicio en la actividad.

El organismo refirió la experiencia de Brasil, donde desde 2002 se incorporaron esos gráficos en las cajetillas. Desde entonces, 54 por ciento de los consunidores cambiaron sus opiniones sobre los efectos de fumar, y dos tercios dijeron que los pictogramas los hicieron querer dejar de fumar.

Además de Brasil, otros cinco países de América exigen las imágenes a los fabricantes de cigarros: Canadá, Venezuela, Chile, Panamá y Uruguay, y se espera que Perú se sume este año

Nuevos esclavos de Europa

Anna Maria Merlo
Il Manifesto

Traducido para Rebelión por Gorka Larrabeiti


A una semana de las elecciones europeas, la noticia tenderá a aumentar si cabe la perplejidad y el desapego respecto a la construcción comunitaria. La CGT denunció ayer las condiciones escandalosas de trabajo de un grupo de trabajadoras agrícolas rumanas y polacas que recogían fresas y espárragos en Brumath, Alsacia. Las jóvenes cobran céntimos de euro por kilo, no más de algún euro al día, sin respeto de las leyes francesas, que establecen un salario mínimo horario de 8,71 euros. Los inspectores de trabajo alsacianos abrieron una investigación y decenas de estas personas, como consecuencia de la denuncia de la CGT, partieron en autobús hacia sus países de origen. Las trabajadoras se alojaban en un campamento levantado sobre un terreno fangoso, delimitado por una valla. "Jaulas con tazas de váter", afirma la CGT, que denuncia condiciones de vida "inhumanas" y "esclavistas". El alcalde de Brumath, Etienne Wolff (del UMP, partido de Sarkozy) condenó este hecho. El propietario del terreno es un alemán de Freuenstadt, en la Selva Negra, que lleva años alquilando el terreno en Alsacia para producir fruta y verdura, que luego vende a precios imbatibles. El dueño ya había sido condenado en el pasado por casos similares, pero apeló (lo que suspende la pena). "Cuando visitamos este campamento -dicen desde la CGT- tuvimos la impresión de volver al pasado. Esta situación inhumana a la que someten a las mujeres víctimas de la miseria a través de la explotación laboral debe cesar inmediatamente".


http://mir.it/servizi/ilmanifesto/franciaeuropa/?p=196

Ver: http://www.libestrasbourg.fr/actu/2009/05/la-cgt-d%C3%A9nonce-lesclavagisme-dans-les-champs-de-fraises.html

Tomado de:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86210
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86210

viernes, 29 de mayo de 2009

Volver legal lo ilegal

Hace ya muchos años, en la tribuna del Congreso de la Unión, el entonces diputado tuxpeño César “El Tlacuache” Garizurieta, le propuso al pleno de la Cámara convertir la mordida en una práctica legal.
La lógica le decía que si los agentes de tránsito cobraran las multas al momento, las arcas municipales se verían fortalecidas y el desempeño de los oficiales podría mejorar.
Todos lo tiraron a loco y su iniciativa no tuvo mayor revuelo.
El 30 de junio del año pasado, el Cabildo xalapeño acordó que el Alcalde podía, previa autorización del Congreso, suscribir un “contrato con la empresa ‘Servicios Xalapeños de Vialidad’, para concesionar los servicios de traslado, arrastre y confinamiento de vehículos automotores dentro de la jurisdicción del Municipio de Xalapa, Veracruz”.
El acuerdo de Cabildo no da mayores razones: quiero pensar que hubo una discusión sobre el tema, la cual llevó a los regidores José Luis Lárraga y Ana María Córdoba a votar en contra. Fueron las mismas razones, quiero imaginar, las que llevaron al síndico Ballesteros a abstener su voto sobre la concesión.
Casi un año después del Acuerdo, la empresa en discordia ha generado un revuelo que ni la iniciativa del ex diputado Garizurieta alcanzó. Primero, porque sorprende que la concesión en turno haya sido firmada por 15 años. Segundo, porque su modo de operación era ilegal: levantan los automóviles sin previa infracción, lo que enojó a muchos.
Apenas el jueves pasado el alcalde xalapeño tomó la decisión de concesionar también a los agentes de tránsito municipal. Dio la instrucción de que, en los operativos que haga la empresa Servicios Xalapeños de Vialidad, vaya siempre acompañándolos un oficial. Así, podrá levantar las multas correspondientes, y la empresa hará su trabajo.
La lógica es insostenible: como la empresa hacia algo ilegal, el alcalde decidió legalizar su actuar, en lugar de retirar la concesión.
Quizá la premura sea de los dueños de la empresa. En su corte de caja del 20 de mayo de 2009, hasta las 3 en punto de la tarde, habían expedido solamente 30 facturas.
Más allá de que estas tengan la dirección equivocada (ya que aseguran que sus oficinas están en Barragán 1 y no en la central de abastos), las facturas nos dicen una sola cosa: la empresa comenzó a funcionar después del Acuerdo de Cabildo y aún después de la aprobación por parte del Congreso local para suscribir la concesión.
Es más… por la fecha misma, quizá la empresa comenzó a funcionar debidamente en mayo de 2009, con la seguridad de tener para sí el monopolio del arrastre de vehículos por 15 años.
Me parece entonces adecuada la decisión del munícipe: si la concesión ya fue entregada, ¿por qué no abonar a las ganancias de la empresa privada el trabajo de los agentes públicos? Si de todos modos tienen que multar, que aprovechen y le den millonarias ganancias a una empresa que tiene cuatro grúas y ocho choferes.

jueves, 28 de mayo de 2009

De Terroristas y Académicos

Terrorista. Delincuente. Narcotraficante. Malhechor. Los gobiernos de México y Colombia han entonado esta semana al unísono los adjetivos difamantes que escoltan el nombre de Miguel Ángel Beltrán Villegas. El hecho de que sea un referente académico en su país, o un distinguido catedrático universitario, o un hombre de vasta trayectoria como estudioso, carece de valor para quienes concertaron este secuestro político. Su presunto vínculo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia fue motivo suficiente para perseguirle, denigrarle, deportarle en México y condenarle arbitrariamente en Colombia.

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, agradeció el apoyo de las autoridades mexicanas en la captura de los “terroristas” adherentes a las FARC que aun merodean en el extranjero. Una vez mas estos dos gobiernos se alían –tal como lo hicieran en 2008 con el caso de los mexicanos muertos durante los bombardeos contra el campamento de las FARC en Ecuador- para crear un ambiente político de terror entre los académicos críticos y para criminalizar el pensamiento libre.

¡Vaya año el que han tenido los dos grandes exponentes del servilismo pro-norteamericano! Mientras el uno se ha convertido en superhéroe y exterminador de los virus perversos que amenazan al mundo, el otro se ha consolidado como el gran paladín de la inteligencia anti-terrorista latinoamericana. Han encontrado la forma para hacer de sus turbias y vergonzosas gestiones un torrente de laureles y virtudes políticas. La cacería de académicos críticos figura entre sus políticas predilectas.

La forma en que ocurrió la captura y deportación del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas deja ver que autoridades de México y Colombia actuaron en complicidad para cometer esta arbitrariedad.

Cabe destacar que la representación diplomática del gobierno mexicano en Colombia, había dado su aval un año atrás para que el catedrático colombiano ingresara legalmente a México por un término tentativo de 90 días, en calidad de “visitante no inmigrante”, con base en Artículo 42, fracción tercera de la Ley General de Población, a fin de que realizara los trámites para obtener visa de estudiante. Sin embargo, un trámite que regularmente tarda 30 días hábiles para finiquitarse, continuaba sin resolverse hasta el día de su detención. En los 9 meses transcurridos, el Instituto Nacional de Migración retrasó la concreción del trámite, seguramente a petición del gobierno colombiano. Finalmente, el 22 de mayo, un funcionario del INM le negó su solicitud e inmediatamente fue deportado, sin juicio previo, y después de una clara violación de los términos y plazos por parte de este organismo.

El hecho de que docentes y académicos sean objeto de persecución pone al descubierto las pretensiones reales de los gobiernos en México y Colombia: crear un régimen de terror crónico y criminalizar la discrepancia intelectual. De ahí que en ambos Estados las redes del crimen organizado operen con toda normalidad e impunidad: el homicidio, el secuestro, la extorsión y el narcomenudeo son agentes inmejorables para la propagación del terror.

Mas claro ni el agua: en un régimen de terror, terrorista es aquel que ejerce la libertad de conciencia e impugna la violencia estructural.

¿O usted que opina amable lector?

Narco-emprendedor

Es increíble la magnitud del revuelo que produjo la reciente inclusión del Chapo Guzmán en la lista de Forbes por los supuestos mil millones de dólares que acumula el narco-emprendedor. Hay quienes consideran que esto es producto de una campaña mediática orquestada en las más altas esferas del poder político norteamericano para presionar al gobierno mexicano a que tome medidas más eficaces en materia de seguridad pública y combate al narcotráfico. Hay otros que simplemente repudian la actitud de la revista y su propietario, ya que esta clase de nombramientos, sugieren ellos, no hacen más que legitimar la riqueza “sucia” del capo de capos. Y existen quizá otras percepciones que trasciendan la dualidad vulgar de esta discusión, pero que poco o nada aportan al análisis serio.

La pregunta del millón sería entonces, ¿por qué motivo decidió la editorial de Forbes incluir a un narcotraficante en su celebre lista de emprendedores? Mi respuesta: porque el Chapo Guzmán es, indiscutiblemente, un legítimo emprendedor. ¿O que acaso su negocio no se rige por las mismas leyes de competencia y mercado? Esta clase de medios “informativos” dan mayor prioridad a cuestiones propiamente de marketing que a la veracidad y a la ética de la información. Y si su principal interés es vender, que mejor forma de hacerlo que rindiendo honor, a quien honor merece, sin importar las formas o medios con que se hayan acumulado semejantes fortunas. Como si alguna vez hubiese tenido importancia ese dato.

Es muy probable que el patrimonio del Chapo sea desorbitadamente superior a lo que Forbes estima. Sin embargo, lo importante, repito, no es la exactitud del cálculo, sino el reconocimiento a uno de los hombres más exitosos en el campo de la actividad empresarial, llámese legítima o ilegítima.

No malinterpretemos las cosas. El narcotráfico es ilegal, más no ilegítimo, pues si lo fuera nadie en Estados Unidos o en México consumiría drogas. Y los hechos nos revelan que, no únicamente el ciudadano estándar, sino incluso quienes dicen combatir el narcotráfico suelen ser “clientes frecuentes” y aliados incondicionales de los grandes capos.

Una vez más, la realidad, así como el afán, en este caso de Forbes, de maximizar las utilidades, superan la ficción del discurso político.

El hecho es que vivimos en un mundo en el que poco o nada importan los valores y la ética. Todo se mide en función de la productividad y el desempeño en el mercado. Unos logran el éxito en la economía formal, mientras otros muchos triunfan en el ámbito informal. Ya en alguna ocasión Maquiavelo lo asentó sin ningún rubor: el fin justifica los medios. Y el propósito de vida del hombre moderno –o posmoderno, que no es lo mismo, pero es igual- no es otro que el del enriquecimiento ilimitado. Y esto es exactamente lo que premia y reconoce Forbes.

martes, 26 de mayo de 2009

Venganza de Prometeo

A E. Padilla


Uno con el cigarro en la oreja

el otro

lo baila lento

con los dedos.

Caminan

apenas hablan.


-Quizá sepa demasiado-

piensan ambos.


Se detienen

y esperan el camión.


Aún no encienden el tabaco

lo muestran como joyería sin brillo.

Han olvidado el fuego

y ya no se ven las caras


los buitres picaran sus cuerpos.


Reyes Rojas



Zarza en Llamas

Se incendió la zarza de tus ojos e imaginé una profecía
pero quizá no eran tus ojos sino las páginas de un libro
y a cada vuelta de hoja jeroglíficos en tu mirada.

Y a libro abierto encontré curvas
pinceladas gruesas y papeles de colores.
Encontré desproporción
naturaleza muerta
una rosa de los vientos con los pétalos opacos;
líneas móviles de ambar bajo el sol.
Como la flor de jacaranda sobre los jardines
tus cabellos descansaban en la espalda

Todos los profetas escuchan una voz,
yo escuché la de Tom Waits
la del desterrado incógnito.
Te llamó estanque del desierto en mi garganta
te volvió flor incandescente
flor de cactus.

Me obligó a olvidar los paraísos
porque los habían talado todos
Dijo que fuera a un lugar alto
que te llevara conmigo
que le venían ganas de diluvio.

Reyes Rojas
NUBE

Me asombras, nube inmensa, lluviosa
de gotas turbias.
Dejas atrás el cielo para buscarle un principio
y sobre todas las cosas nunca dejas de ser nube.

Yo, entre el vaho terroso de mi vida,
advierto augurios de tormenta;
el relieve de tu sombra es fresco
y mi erosión parece que descansa.

Nube disgregada y a lo lejos.
Pasaste apenas como sombra condensada,
dejaste húmeda la luz.
Llovieron otras tempestades,
crecieron yerbas malas en mis grietas.

Regresas superior e indiferente,
somos dos espejos soberanos.
Tú: nube de tierras bajas y humedad sin cuitas;
Yo: suelo suplicante, agrietado hasta el temblor
a la espera polvorienta de tu sombra indómita.

Pero aquí el viento no habló de profecias,
no se espera algún diluvio prometido
que arranque las raíz de mi aridez entera,
ni encuentro gota lúbrica de un cactus
que te sostenga en las espinas.

Reyes Rojas

Estudiantes universitarios en contra de la desaparición de las materias de filosofía en preparatoria

A LA SOCIEDAD EN GENERAL

PRESENTE:


Los alumnos de la Licenciatura en Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro, expresamos nuestra inconformidad por la desaparición de las materias de filosofía en los planes de estudios en el Nivel Medio Superior. Esto quedó de manifiesto el día 26 de septiembre de 2008 al ser publicada en el Diario Oficial de la Federación a través del Acuerdo 444 de la “Reforma Integral de Educación Media Superior” (RIEMS). Acuerdo por el que se establecen las competencias que constituyen el marco curricular común del sistema Nacional de Bachillerato.

Es importante mencionar que la actual Reforma, no considera a las humanidades como un Campo Disciplinar dentro del Marco Curricular común, por tanto, no se incluye la enseñanza de lógica, ética, filosofía mexicana, epistemología, entre otras. Dada la importancia que ésta tiene, no se debe omitir a la filosofía del plan de estudios del Nivel Medio Superior, pues esta acción implicaría su desaparición también en las aulas universitarias.

El objetivo de esta Reforma consiste en unificar la enseñanza en todos los subsistemas a partir de lo que denomina “competencias y habilidades”, con el fin de formar individuos que se incorporarán al mercado de trabajo nacional, en el marco de la llamada globalización.

Ahora bien ¿Cuáles son las consecuencias si se aplica tal y como se plantea?

* El curso de ética, en el sentido filosófico, será sustituido por “construcción ciudadana” curso que podrá ser impartido por cualquier profesional.

*La pérdida de puestos de trabajo de los profesores de filosofía

*La disminución del ingreso de los estudiantes a las escuelas de filosofía del país, debido a la reducción de plazas de trabajo, lo que a largo plazo provocaría la desaparición de las Licenciaturas en Filosofía.

En países como México, donde los problemas políticos, sociales y económicos son parte de nuestro entorno cotidiano, es de suma importancia el desarrollo de una sociedad capaz de reflexionar, analizar y participar en la vida política y cultural del país para el progreso de éste.

La filosofía otorga elementos para combatir los males que México padece, como la ignorancia, la apatía política, la explotación, la pobreza, entre otros

Lo primordial de la filosofía radica en lo que promueve y desarrolla; pues contribuye a la formación de ciudadanos críticos, capaces de resolver problemas en base a alternativas y criterios racionales, que asumen las consecuencias de sus actos, que tienen la capacidad para reconocer prejuicios y falacias, hábiles en la argumentación y estructuración de ideas claras y precisas, lo que da como resultado un mejor desempeño en las actividades enfocadas al progreso social.

La filosofía ha sido pieza fundamental en el desarrollo de las grandes culturas, ha hecho posible el progreso humano, ha impulsado y mejorado las capacidades del hombre. La filosofía ha estado presente en los grandes acontecimientos de la humanidad.

En México, filósofos y pensadores, como Benito Juárez, Gabino Barreda, Justo Sierra, Antonio Caso, José Vasconcelos, Samuel Ramos, entre otros, ha contribuido a la formación de una sociedad más justa, desarrollando con la mayor libertad posible la sociedad y la cultura en México.

La sustitución de disciplinas filosóficas por otras similares modifican los aspectos más importantes de la filosofía.

Si esta Reforma se aplica, se dejaría a un lado una educación justa, humanitaria, crítica, reflexiva, autónoma, orientada al progreso tanto del individuo como de la nación.

Por tanto, los estudiantes de la Licenciatura en Filosofía, nos pronunciamos en contra del desplazamiento y desaparición de las disciplinas filosóficas, solicitando a la SEP que sean incluidas como disciplinas básicas y obligatorias en el plan de estudios de Nivel Medio Superior en todo el país.

También solicita se ubiquen las materias de filosofía dentro del Campo Disciplinar de Humanidades, que debería agregarse a los ya existentes.

Quedamos a la espera de apoyo, tanto de la comunidad estudiantil como de la sociedad en general, abiertos a diálogos y acciones que tengan como fin la pronta resolución a este desacuerdo.

“Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él”.

Immanuel kant 

ATENTAMENTE: 

ALUMNOS DE LA LICENCIATURA EN FILOSOFIA

DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE QUERETARO 

Nocturno en que nada se oye

En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen
sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte
en esta soledad sin paredes
al tiempo que huyeron los ángulos
en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre
para salir en un momento tan lento
en un interminable descenso
sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una mirada y una voz
que no recuerdan haber salido de ojos y labios
¿qué son labios? ¿qué son miradas que son labios?
Y mi voz ya no es mía
dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro del fuego lívido que corta como el grito
Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz
y mi voz que madura
y mi voz quemadura
y mi bosque madura
y mi voz quema dura
como el hielo de vidrio
como el grito de hielo
aquí en el caracol de la oreja
el latido de un mar en el que no sé nada
en el que no se nada
porque he dejado pies y brazos en la orilla
siento caer fuera de mí la red de mis nervios
mas huye todo como el pez que se da cuenta
hasta ciento en el pulso de mis sienes
muda telegrafía a la que nadie responde
porque el sueño y la muerte nada tienen ya que decirse.

Xavier Vallaurrutia

lunes, 25 de mayo de 2009

Cero en Conducta

“Eres un parasito, holgazán,” exclamaba la maestra con ira y arrebato cada que alguno de mis compañeros del 4º de primaria (aunque habitualmente era yo quien cometía las faltas mas reprochables) respondía incorrectamente alguna de sus preguntas inquisitorias. Y cuando alguno de los alumnos tenía el atrevimiento de desafiarle, recibía a cambio, como gratitud por sus aportaciones, un enérgico “¡cállate!”, acompañado frecuentemente con un par de epítetos afectivos y cordiales, tales como “inepto, cabeza hueca.”
La educación formal tiene dos funciones capitales: por un lado, mantener a los hijos ocupados mientras los padres realizan sus múltiples deberes laborales, y por el otro, transmitir a los “jóvenes del mañana” los valores de autoridad y disciplina cuasimilitar –pilares de la actual configuración societal.
Así como mi sensible y compasiva maestra del 4º de primaria reclamaba para si –y con éxito- el derecho monopólico de la fuerza y le ejercía con gran solvencia y eficacia, así también, los alumnos, una vez que culmina su interminable formación académica, salen al mundo y se conducen y comportan exactamente del mismo modo.
Es por ello que las escuelas a nivel básico, medio, y también, aunque quizá mas sutilmente, superior, vierten mas energías para disciplinar a los alumnos que para educarles. Social y estructuralmente es menos pernicioso contar con individuos ignorantes que indisciplinados. Y desgraciadamente los propios padres tienden a reforzar este principio. Las represalias siempre serán más severas por llevar a casa un cero en conducta que un cero en matemáticas.
¿Cuál es entonces la aportación más “valiosa” de la educación académica? Sin duda que el adiestramiento disciplinario y la instrucción del orden jerárquico. El patrón-modelo de la cátedra tradicional refleja fielmente los rangos y jerarquías. La figura del maestro simboliza –y ejercita- la autoridad; el estudiante-discípulo, acata sus mandatos y en casos mas extremos –aunque no por ello menos recurrentes- le venera e idolatra.
En este sentido –y espero no herir susceptibilidades-, me parece pertinente señalar que la escuela, en lugar de cultivar, mutila; que produce alumnos disciplinados, de ninguna manera cultos; que se ha convertido en un aparato que se ocupa de predeterminar el destino de los estudiantes, no de instruirles para ser moralmente libres y francos; que engendra autómatas y suprime toda expresión individual genuina; que transmite valores arcaicos, nunca principios con un sentido humanitario.
En una ocasión mi directora de primaria me advirtió lo siguiente: “si no mejora notablemente tu conducta me veré en la necesidad de expulsarte. Ni aún sacando diez en todas tus materias podrás librarte del castigo.” Ese mismo mes, obtuve mi primer cero en conducta. Y el consejo inquisitorio de la escuela, con su flamante directora-verdugo a la cabeza, cumplieron su palabra y fui enviado a la hoguera.

Articulo - Rebelion.org

Articulo - Rebelion.org

Artículo - Rebelion.org

"Al habérsele presentado como un peligroso terrorista de escala internacional, nuestro ánimo se mece entre el dolor y la risa"

Homo Consumpsi

Quizá nuestra imposibilidad para discernir entre lo que define a un bien de imprescindible utilidad, y aquello que deseamos adquirir o tener a disposición pero que no representa ningún valor de uso excepcional, real, constituya una de las consecuencias mas patentes de vivir en una sociedad de consumo. Pero me parece que las implicaciones del consumismo son mucho mas vastas y profundas.

Hemos llegado a tal punto que toda la vida social del hombre se ha vuelto objeto de consumo. El amor, el conocimiento, el deporte, la convivencia, son solo algunos ejemplos de cosas que, al menos previo al advenimiento de la era industrial, fueron consideradas inalienables, y que hoy por hoy la realidad muestra que se han convertido en objetos de intercambio, de tráfico, de utilización ociosa. Todo, absolutamente todo se halla en estado de alienación. Las particularidades, esto es, las cualidades específicas de cada cosa se han diluido para crear una masa uniforme de entes consumibles. Mientras se satisfaga el intenso afán de consumo poco importan las propiedades esenciales de x o y producto. A ello le debemos atribuir la enorme facilidad con que compañías publicitarias moldean nuestras preferencias y voluntades.

Evidentemente el poder adquisitivo desempeña un papel capital en la relación oferta-consumo (y que decir de las tarjetas de crédito, o plastic fantastic como gustan de llamarle los gringos, acaso por sus cualidades cuasimágicas). Sin embargo, sería erróneo pensar que las clases bajas no consumen, y que solo las clases pudientes son partícipes de dicha práctica. Cada quien consume según sus posibilidades, pero invariablemente se consume.

Inclusive, ha ido en aumento la cantidad de bienes que están a disposición de las diversas y muchas veces modestas clases sociales. Por eso no debe extrañarnos que hombres, mujeres y niños con serios problemas de salud –llámense odontológicos, oftalmológicos, ortopédicos o simplemente en cuestión de higiene básica- porten teléfonos celulares con la mas alta tecnología disponible. Tampoco debe causarnos asombro que existan (conozco personalmente múltiples casos de esta índole) niños que presentan síntomas de malnutrición mientras que sus padres destinan todo el gasto al pago mensual de sus autos de agencia.

La lógica de consumo se ha propagado de manera universal. Ahora todo se consume, incluso las virtudes específicamente humanas. Ni siquiera el homo economicus de la economía clásica presentaba semejante proclividad al consumismo. Vaya, ni el mas optimista de los ideólogos liberales imaginó que la humanidad arribase al punto de sacrificar el bienestar individual y familiar en función del consumo excesivo de bienes inútiles.

En nuestra era generacional el hombre vive para trabajar…y trabaja para consumir. Quizá el decadente homo sapiens haya encontrado en definitiva un sustituto que refleje fielmente su nueva condición: el homo consumpsi.

Dios Todopoderoso

“Vivir es traicionar a Dios; cada acto de la vida, cada acto que nos afirma como seres vivos, exige que se violen los mandamientos de Dios.”
- Carlos Fuentes

Dios aun existe, aun reina, aun domina. La enajenación del hombre se agudiza, se amplifica con tozuda celeridad. Ya no es Dios únicamente quien nos vigila y controla, sino todo aquello que desempeña tal función dentro de la sociedad, pero que, perversamente, fue creado en Su nombre. Se trata de ramificaciones, de atajos que optimizan su potestad en todos los ámbitos de la vida del hombre. Él no vacila. Sin el menor recato se torna omnipotente, omnipresente. El hombre se halla colmado espiritual y sensorialmente por Él. Las cadenas que alguna vez ataban al hombre, no con Dios, sino con quienes se hacían llamar profetas o enviados de Él, fueron quebrantadas, pero únicamente para depositar Su voluntad en el hombre interior; para usurpar crudamente el espíritu del hombre. Allí, justamente, en aquellas profundidades, Dios vigila, Dios controla, Dios gobierna.

El hombre alienado carece de verdadera realidad. La creación fantástica de sí mismo, esto es, Dios, refleja por tanto la miseria real y el embrutecimiento del creador. Es la manifestación espiritual del hombre impotente, ignorante, envilecido, iracundo. Dios es culpa, lamento, amargura; es engaño e injusticia; es letargo para unos, estimulante siniestro para otros; es fetichismo e hipocresía; es conformidad, asimilación, sumisión; es odio y brutalidad; es miedo profundo y permanente; es sufrimiento y angustia; es miseria, marginación, opresión; es ceguera e intolerancia. Dios, en el cielo, es lo equivalente a explotación y sometimiento en la tierra.

Dios, a lo largo de la historia, ha sido, y aun es predominantemente autoritario: el elemento amoroso fue violentamente extirpado. El pecado se dio a la tarea de elevar a categoría moral la obediencia incondicional, pero también y mas profundamente, el arrepentimiento por todo acto que nos afirme como seres vivos, como seres humanos. Su inquebrantable fuerza ha provocado que el espíritu sumiso y masoquista se imponga a toda pretensión de expresión fraternal, amorosa.

Los decretos de Dios fomentan la aversión a lo distinto; fraccionan, aíslan y oponen a los hombres. No son sino la piedra angular –desde el punto de vista moral y subjetivo- de la explotación del hombre por el hombre.

Dios no ha renunciado a su papel de hacer sufrir, de destruir, de sembrar el temor por la vida. Al contrario, ha encontrado en la existencia aislada de los individuos la fuente de su consagración. Ante la creciente vulnerabilidad del hombre, Dios ha conseguido penetrar en el alma, en la personalidad toda de éste: logró finalmente introducirse en lo más recóndito de su corazón. Allí, en aquellas profundidades, Dios castiga, Dios condena, Dios sojuzga…Dios existe.

Reflexión…

“Toda reflexión es una tesis y toda tesis una consigna.”
- M. Horkheimer

“La codicia, el anhelo de tener cosas y de satisfacer el propio ego es la causa del sufrimiento humano.”
- Buda

Ahora que nos hallamos en los inicios de un nuevo siglo es importante tratar de comprender la época que nos toco vivir para que, a partir de ello, trabajemos en la edificación de una civilización mas prospera, esto es, mas justa, racional y humana. Son tiempos en que resulta inextricable distinguir lo natural y lo auténtico, de aquellas conductas y premisas psicológicas que se explican en función de la reproducción de formas de pensamiento y conducta “institucionalizados”, es decir, arraigados en el inconciente colectivo por vía de los métodos de coerción ideológica con los que cuentan los grupos económica y políticamente dominantes, léase la educación formal, por un lado, y los medios masivos de comunicación, por el otro. Desde el instante mismo en que nacemos somos insertados en un proceso formativo que reproduce ciertas cualidades y particularidades ideológicas que, por un lado, proporcionan las herramientas elementales para subsistir en el mundo competitivo, y que por otro, conllevan necesariamente a la contracción de nuestras potencialidades humanas.

Los seres humanos somos “posibilidad,” y como tal, podemos adoptar cualquier actitud o personalidad frente a nuestra realidad. Sin embargo, la forma de manifestarnos esta mediatizada (más no condicionada) por la relación con nuestra condiciones prácticas de vida. De ahí que nuestros procesos y actividades sociales cotidianas sean realmente significativos para la formación de nuestra conciencia y el fomento de un modo de vida.

Nos han inculcado –al grado de tener carácter de axioma universal- que una vida dotada de comodidades debe ser la máxima aspiración de toda persona. Esta búsqueda de abundancia material como proceso y forma de vida se ha esparcido y disuelto infaliblemente en la conciencia de quienes integramos esta sociedad (particularmente la occidental). En tal sentido, la propiedad, esto es, cualquier posesión, ha perdido casi por completo su carácter funcional, y en cambio, se le confiere un carácter de estatus. Son justamente las instituciones familiares, académicas, religiosas, informativas, etc., quienes desempeñan la tarea de promover y reproducir este modelo determinado de existencia. Desde nuestra niñez, padres, maestros, clérigos, políticos y otras figuras que inequívocamente se auto confieren atributos de autoridad nos imponen el sometimiento a la lógica del lucro como medio y fin, es decir, como única forma “objetiva” de vida. Por tal motivo, resulta natural que en esta etapa (la de la niñez) en que mas propensos somos a absorber lo que nos es transmitido, desarrollemos una concepción de la vida basada en preceptos de aparente valor “universal” en los que, sin embargo, subyace una visión de la realidad permeada por intereses muy específicos de clase, es decir, sistémicos, no espontáneos. De ahí que, con el apoyo de estos dispositivos de reproducción, este paradigma haya sido, y aun siga siendo, exitosamente difundido.

Sin embargo, permanecer pasivamente en el caminado trazado implica renunciar, eventualmente, la posibilidad de crecer y desarrollar ciertas potencialidades, fundamentalmente aquellas con relación a lo espiritual, lo intelectual, lo social.

En primer lugar, este formato de vida material y consumista se antepone inexorablemente a la naturaleza misma del ser humano. En este proceso de obtención de riqueza material y comodidades, renunciamos a nuestra capacidad –o acaso necesidad- de interactuar colectivamente. Es decir, acabamos siendo seres solitarios, agobiados, destructivos. Y a pesar de nuestra voluntad congénita de compartir, de relacionarnos con otros miembros de nuestra especie, de arrancar de nuestras vidas el espíritu egoísta, debido a nuestra intrínseca relación con el medio, tendemos a ser absorbidos por el modo predeterminado de vida, erigido por obra de un sistema cultural muy particular, y fabricado de manera interesada.

En segundo lugar, nuestra inagotable capacidad de amar, de razonar, de conocer profundamente, se ve reprimida por ciertas ambiciones asimiladas y ejercitadas irracionalmente durante toda una vida. En nuestra sociedad descartamos la posibilidad de vivir intensamente el presente, de depositar nuestras energías en el aquí y ahora, en el proceso, en el devenir. En cambio estos instantes, que son la vida misma, son “invertidos” con miras a un futuro económicamente mas prospero, colmado de propiedad material. La gran mayoría no logra arribar nunca a estas instancias de abundancia y comodidad, y quienes si lo consiguen, al final del camino –si es que hay tal- ven que aquello a lo que se consagraron supuso la frustración de manifestar, de expresar plenamente sus facultades más sensatas. Quizá no lo admitan. Pero no olvidaran que el proceso y los medios empleados para alcanzar aquel objetivo banal provocaron su aislamiento y desdicha.
Considero por tanto –a manera de tesis- que no es la comodidad y certidumbre lo que uno debe procurar, sino la trascendencia, entendida esta como el desarrollo y usufructo espontáneo de nuestras potencialidades constructivas.

Conclusión a modo de pregunta: ¿Cuál de estos dos modos contradictorios y conflictivos de existencia corresponde a la realidad del lector: aquel en donde se busca darle un sentido objetivo a la vida, o aquel en donde la lógica de la propiedad a ultranza se impone y suprime –o limita en el mejor de los casos- la posibilidad de desarrollar cualidades y aptitudes auténticamente humanas?

Reseñas

Gabriela, clavo y canela - Jorge Amado - Literatura Latinoamericana

Una historia apasionante de amor, pasión e intrigas políticas. La novela transcurre en una ciudad del interior de Bahía, Ilhéus, repentinamente transformada por la riqueza que, en 1925, trajo la explotación del cacao en la región. En medio de las pugnas políticas entre conservadores y “progresistas”, se consuma el amor de Gabriela (una forastera) y el árabe Nacib. Sensualidad, erotismo, moralidad, poder, ambición, amor, violencia: un cóctel inigualable que bien puede ser apreciado por cualquier lector.

El recurso del método - Alejo Carpentier - Literatura Latinoamericana

Sin lugar a dudas uno de los autores más sobresalientes del siglo XX, en "El recurso" logra situar fuera del tiempo a un personaje que encarna todos los intríngulis de los sistemas políticos (culturales y sociales) en Latinoamerica. Si no todos, los suficientes para tener una idea clara de quiénes alguna vez nos han gobernado. Es una mirada básica para comprender una parte de la América latina actual.

1984 - George Orwell - Literatura Universal

Esta obra del escritor británico, George Orwell, es una férrea crítica de los regimenes totalitarios de la época y en particular del estalinismo. La historia, no obstante, tiene un claro parecido con el principio de realidad vigente. Los controles sociales y los mecanismos de vigilancia que mantienen sujetos a los personajes de la novela son análogos a los dispositivos de control que someten y gobiernan la vida del individuo contemporáneo. Big Brother, el ojo que todo lo ve, que todo lo juzga y censura, es el equivalente del Estado moderno.

La condición humana - André Malraux - Literatura Universal

El libro describe con detalle el ascenso de Chiang-Kai-Shek al gobierno Chino en la década de los 30. La presencia internacional en el conflicto, así como las rupturas entre los integrantes del movimiento, complementan la historia de "La condición humana". La trama logra conectar los fundamentos ideológicos con los personajes, que los utilizan para transformar su vida cotidiana. No se olvida de la política y las desgracias que puede atraernos...

Después del liberalismo - I. Wallerstein - Teoría

Después de la desintegración del bloque soviético y del llamado “socialismo real”, el mundo creyó asistir el derrumbe definitivo del comunismo y el triunfo indiscutido del liberalismo “democrático.” En esta obra, Immanuel Wallerstein, refuta, lúcidamente, esta y otras opiniones ampliamente difundidas en múltiples círculos académicos. A criterio del autor, el derrumbe del socialismo soviético significó no solo la caída del proyecto político comunista, sino también el derrumbe inexorable del liberalismo, al quitar la única justificación ideológica detrás de la hegemonía estadounidense. Un texto profundamente crítico, perspicaz y desmitificador que ofrece otra lectura de la historia política pasada y presente.

Vigilar y castigar - M. Foucault - Teoría

Obra que pone en práctica la metodología espuesta en "Las palabras y las cosas". A finales del siglo XVI hubo un cambio en los fundamentos mismos del conocimiento, que implicaron cambios sustanciales en la organización social. Las condiciones económicas fueron también transformadas y con ellas, el control y vigilancia social. Describe con horroroso detalle la sofisticación del dominio social de unos por otros; la explotación de unos por otros.

La revolución interrumpida - A. Gilly - Historia

“Adolfo Gilly nos ha confirmado que la inteligencia crítica requiere de la pasión, que la revolución mexicana es un proceso legible y entendible y no una cadena de aberraciones históricas, que el juego de los héroes y los villanos pertenece a una visión rudimentaria y (por desgracia para nuestro proceso educativo) escolar. El libro de Gilly es una esplendida amalgama de análisis dialéctico, visión de un pueblo en armas, desmitificador a ultranza y hecho político.”

-Carlos Monsivais

Los pasos de López - Jorge Ibargüengoitia - Historia

Decía Ibargüengoitia que escribía en serio y la gente se reía de lo que escribía. "Los pasos de López" es, entonces, una reinterpretación de la Independencia nacional escrita con seriedad, y divertida para lector. Uno de los autores esenciales de la literatura mexicana, esta obra nos permite conocer rasgos distintos de nuestra historia oficial; una versión, pues, diferente.

sábado, 23 de mayo de 2009

Solo en México

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, al viernes 22 de mayo se contabilizaban 86 muertes causadas por el virus de la influenza alrededor del mundo. 75 de estos fallecimientos han sido en México, a pesar del millón de vacunas adquiridas por el gobierno.
Quizá tenga que ver con el hecho de que somos mas de 100 millones, por lo que sólo hubo vacunas para el 1% de la población.
Quizá tenga que ver con que menos del 25% de la población cuenta con seguro médico (14 millones en el IMSS, poco más de 10 millones en el ISSSTE).
La reciente crisis sanitaria pone en evidencia un número de factores que vale la pena recalcar en el terreno de la salud pública y del avance científico-tecnológico.
El presupuesto para este sector se ha visto reducido constantemente a partir del sexenio de Fox, y las carencias en la materia fueron palpables: todo mundo se preguntaba por qué la gente sólo moría en México cuando la enfermedad no era tan mortal como se sospechaba en un principio.
Y la otra cara de la moneda: el férreo control de las compañías farmacéuticas sobre la producción y distribución de las medicinas son elementos que se suman a una crisis del sistema de salud pública del estado mexicano.
No hay nada que impida al gobierno mexicano expropiar una patente para hacer uso de ella en casos de emergencias sanitarias o de seguridad nacional (Ley de la Propiedad Industrial, Art. 77).
Por supuesto es difícil enfrentarse a los intereses de compañías transnacionales que detentan el monopolio de las drogas legales, cuando, por ejemplo, destinan miles de millones de dólares a las campañas presidenciales, teniendo a la administración estadounidense como un empleado más.
Pero no es imposible: en Brasil, por ejemplo, fue expropiada por el gobierno de Lula la patente de la vacuna contra el SIDA, de precios obviamente elevadísimos, para ser producida actualmente en un laboratorio hindú a precios obviamente menores.
Y a final de cuentas, sabemos que se trata de un problema de desigualdades sociales: no todos contamos con el acceso a los servicios de salud de la misma manera: habrá quienes podamos pagar un médico particular mientras que hay aquellos que, por más Coca Cola que se venda en sus pueblos nunca han visto a un doctor.


viernes, 22 de mayo de 2009

Construcción de un régimen político mexicano

I
Parte central de la construcción de un régimen propio de nuestro país ha sido el corporativismo, el cuál puede ser clasificado como un corporativismo de segunda generación, en el que la integración de las clases sociales, y una supuesta armonía entre el capital y el trabajo, permiten forjar un patrón de desarrollo.

Hay que tomar en cuenta que el proceso histórico mexicano no se da en un contexto aislado del resto del mundo. Desde la Conquista hasta la Revolución Mexicana, cada evento trascendente dentro de la historiografía nacional corresponde a una realidad internacional que escapa el marco nacional.

No se puede entender el proceso de colonización de la Nueva España sin comprender el surgimiento, auge y declive del mercantilismo como la forma dominante en las relaciones políticas y comerciales de los siglos XVI y XVII.

El proceso de acumulación originaria en México comienza desde la Conquista y se extiende por todo el periodo Colonial. Hablamos de 300 años de explotación humana, especialmente en el área de la minería, que permiten conformar una riqueza suficiente como para buscar la independencia de la corona española.

Liberales y conservadores durante el largo siglo XIX se enfrentan buscando el control de esa fuerza de trabajo, hasta el Porfiriato durante el cuál el desarrollo industrial permite consolidar esa armonía entre el capital y el trabajador asalariado.

Y el gran logro de la Revolución Mexicana, aglutinar a toda esa fuerza productiva dentro de una sola institución, El Partido, garante de la justicia social y la vida democrática del país, defensor de las clases indefensas y aliado de los trabajadores.

La sustitución de importaciones, el crear una industria nacional capaz de satisfacer las demandas de la población y crear una riqueza nacional, aunque esta se quedase en manos de unos pocos mientras que el salario mínimo garantice una vida digna para el asalariado.

Y llegamos a la década de los ochentas cuando el modelo de producción fordista keynesiano deja de ser rentable, cuando se ha alcanzado el tope de la producción, y es necesario un modelo de acumulación flexible que permita al Estado, entre otras cosas, socializar las pérdidas cuando la financiarización y el capital especulativo no puedan sostenerse más.

II

Es indudable que los procesos vividos en México no son propios ni únicos en el mundo. La dominación como parte fundamental de los regímenes actuales, democráticos o no, permite la transferencia y apropiación del valor así como la legitimación de las relaciones de desigualdad existentes en todo el globo.

El régimen político mexicano no es sino una variante más del régimen de dominación y acumulación capitalista existente en todo el mundo. Tiene sin lugar a dudas sus peculiaridades y mantiene una relativa autonomía así como rasgos específicos. pero no hay que perder de vista que es parte un conjunto de elementos que siguen la lógica del capital y hacen de la dependencia mercantil una forma de subordinación social.

¿Realidad o Reality show?

Dondequiera que han conquistado el poder mediático, la televisión y su galardonado compinche, el televisor, han transformado monstruosamente la percepción colectiva de la realidad –nuestra realidad-, y han predeterminado igualmente el modo en que interactuamos hombres y mujeres de todas las edades. Hoy resulta muy complicado distinguir entre realidad y ficción: el “reality show” ha inhibido nuestra capacidad de discernimiento. Así que, a medida que se extiende el predominio de la televisión, se multiplica a este tenor la idiotez y la mentira.

Shakespeare alguna vez observó que el oro podía volver lo negro, blanco; lo viejo, joven; lo feo, hermoso; lo cobarde, gallardo; lo profano, sagrado; lo falso, verdadero. ¿Acaso la televisión no tiene esa misma facultad? El mundo visto a través de un televisor enmascara con un halo de nobleza la fealdad, la mezquindad, la vulgaridad, la falsedad. Convierte al gusano en prohombre, al mediocre en triunfador, al bruto en superhombre (y no precisamente en la acepción nietzscheana).

La televisión glorifica y engrandece, nomás que al revés: enaltece la falta de escrúpulos, premia la impudicia, recompensa la ridiculez y la ignominia. De modo tal, que cuando se juntan el oro y su alcahuete contemporáneo, la televisión, reproducen hasta el hastío la mentira y recrean un mundo patas arriba, un mundo al que Chabelo suele llamar –aunque quizá con un significado diferente- el reino del revés (para que no quede duda de que un servidor también escribe esto en calidad de víctima).

Uno como televidente no ve a través del televisor su “reality show” de preferencia: la propia teleaudiencia forma parte de la puesta en escena. Uno no mira el televisor; la televisión lo vigila a uno. Con su inagotable programación, la televisión se ha vuelto un administrador de nuestro tiempo, un regente omnipotente del estado anímico propio, un representante fiel de las aspiraciones personales, un espléndido dador de emociones dulces y gratificantes. “!Oh, tú, piadoso cajón de sueños que ensalzas el sentimentalismo pequeño burgués y estupidizas al genio potencial, haz de mi un esclavo más de tu omnipresente autoridad!”, claman las voces de hombres y mujeres posmodernos, vehementemente deseosos de formar parte del show.

Es posible que de aquí provengan las expresiones “in” y “out” que con tanta recurrencia emplean los jóvenes en la actualidad. Si se cuenta con las cualidades físicas y lingüísticas necesarias para ser exitoso en televisión, se dice que uno esta “in”. Si la persona poco o nada se parece a la imagen culturalmente deseable que la televisión promueve y divulga, se le califica como un espécimen anormal, digno de recelo y sospecha, y como tal, se dice que esta “out”.

El imperio de la televisión: ay de aquel que no acate sus mandatos. ¿Que es verdadero y que falso; que es real y que ficticio? Pregúntele a su televisor mi estimado lector. Es el quien responde esta clase de preguntas en nuestros tiempos.

El Papel del Trabajo

Para muchos el trabajo es simplemente una actividad soporífera, vacua, que consume el tiempo de vida de quienes lo desempeñan diariamente. Para otros, los que chambean poco o nada pero que son propietarios, el trabajo constituye el elemento central en el proceso de obtención de ganancias. Para estos últimos, el trabajo –trabajo ajeno- es el medio vital para conservar y multiplicar ilimitadamente el capital que ya poseen. Palabras mas palabras menos, el trabajo, al igual que la moneda, tiene dos caras: por un lado, aquellos que trabajan a sol y sombra para obtener a cambio salarios exiguos (productores directos), y por el otro, aquellos que se apropian de la plusvalía o ganancia que producen quienes trabajan.
No hace falta hacer uso de formulas complejas para advertir que lo único que produce valor y riqueza en el régimen de producción vigente es el trabajo. Esta aclaración pudiera ser de gran utilidad para quienes busquen comprender los motivos de la actual crisis (recesión transitoria le llaman los distraídos y sofistas) Pues, seguramente, con el descomunal aumento de los intereses en las tarjetas de crédito –113% estiman los economistas-, no pocos querrán conocer los principios de este monumental atraco.
Debemos partir de una premisa básica: en una jornada laboral, el trabajador produce lo suficiente para recibir a cambio su cuota salarial, pero produce además (plustrabajo) la plusvalía que posteriormente se reparte entre banqueros, accionistas, rentistas, comerciantes e industriales. Estos últimos, presuntos “responsables” de preservar las finanzas “sanas”, han depositado en el ámbito de la especulación financiera la riqueza real proveniente de las esferas de la producción, en virtud de enriquecerse con las altas tasas de interés. En tal sentido, queda de manifiesto que lo que el “emprendedor” en general “arriesga,” esto es, aquello con lo que especula, no es la propiedad suya, sino la riqueza que el trabajo social produce, la propiedad social.
Cuando sus turbios manejos monetarios y financieros naufragan, se estancan, o sencillamente se desmoronan, los emprendedores, de la mano con los gobiernos alcahuetes, recurren a la clásica fórmula que todos conocemos y que pocos condenamos: socializan las pérdidas y privatizan las ganancias. Un golpe que periódicamente asesta el capital en contra del trabajo, y concretamente, en contra del trabajador y su bolsillo.
El trabajo produce riqueza, valor; el agiotaje, pobreza, polaridad.
En la medida en que el trabajo continúe siendo una herramienta al servicio de la apropiación privada, en lugar de cumplir una función colectiva, pública y de carácter social, el enriquecimiento desproporcionado y el empobrecimiento de miles de millones seguirá siendo la pauta que defina las relaciones entre naciones e individuos.

La Salud

Es bien sabido por todos que la salud de las personas es, y siempre ha sido, –aunque cada vez con mayor desvergüenza y cinismo- motivo de lucro, de usufructo privado. No poco se ha dicho al respecto. No solo en México se habla de ello, sino también, y mas enérgicamente, en los países mas prósperos. Es un mal que aqueja al mundo entero, salvo contadas excepciones. Sin embargo, es evidente que este problema, es decir, el afán de maximizar las ganancias a costa de la salud pública, es más patente en los países donde la precariedad es la regla, la norma. Y tal es el caso de nuestra humilde nación.

En efecto (y no me dejará mentir nadie), todos los mexicanos, me atrevo a decir que sin excepción, hemos sido víctimas en una o múltiples ocasiones de negligencia médica, de diagnósticos equívocos o de tratamientos fraudulentos. Mucho tiene que ver el hecho de que en México, al igual que en otras culturas, a los médicos, así como a sus prescripciones, se les confieren una cualidad de infalibilidad, pese a sus constantes desaciertos. La figura del doctor ha sido colocada en un pedestal. Su hipotética capacidad para curar, para sanar, para remediar todas las dolencias y trastornos del cuerpo humano, difícilmente es cuestionada, discutida. Esto explica que nos sujetemos a sus dictámenes y recetas médicas sin titubear, sin averiguar nunca su validez.

Pero la causa esencial de estos frecuentes desatinos y atracos –claro está- es la condición lucrativa de los servicios de salud. Uno asiste al médico por necesidad; necesidad de curar algún malestar físico, anímico o incluso mental. En tanto que el médico (de antemano una disculpa por la generalización) recibe y atiende pacientes no por razón de un compromiso honrado con la salud de su comunidad, sino más bien, o al menos primeramente, con motivo de la retribución que exige por consulta. Esta visto que muy frecuentemente los doctores emiten diagnósticos aún sin conocer bien a bien el verdadero problema del enfermo. Reconocer su incompetencia o incapacidad para curar la enfermedad del paciente implica, simple y sencillamente, renunciar al pago por sus servicios. Algo que ni su estatus ni sus bolsillos suelen estar dispuestos a tolerar.

Lo ideal sería socializar de manera íntegra y universal los servicios de salud. Pero es improbable que esto se realice prontamente. Así que mientras la humanidad arriba a esas instancias lo único que nos resta por hacer es tener mayor cautela a la hora de seleccionar los doctores a los que acudimos. Asimismo, es importante no olvidar que somos nosotros quienes debemos cuidar de la salud propia, y no conferirle esa tarea a la gracia y bondad divina de algún santo, ni tampoco a los doctores o a sus instituciones médicas, ávidas de dinero y beneficio. Ese cuidado debe correr a cargo de uno mismo, pues esta visto que quienes cargan formal e institucionalmente con esa responsabilidad responden primordialmente a estímulos de carácter económico, y no sociales, altruistas, estrictamente médicos, tal y como todos (bueno, casi todos) esperamos que algún día suceda.

Good bye Platón

La ciencia política atraviesa por un doble proceso, por un lado de bifurcación y por otro, como consecuencia del primero, de degradación, de decaimiento. Pues cada vez se vuelve mas notorio, tanto a nivel praxis como también, y mas profundamente, a nivel teórico, la ruptura entre los preceptos de la ciencia política clásica y la ciencia política contemporánea. Pese a las múltiples percepciones que existen con relación a la política clásica (nadie pone en duda que haya sido empleada para legitimar y justificar toda una serie de circunstancias políticas), es innegable que esta rama de la ciencias humanas desempeñó, en diferentes tiempos y espacios, el papel de la “política crítica.” Y me parece que la ciencia política, sin esta función crítica, poco o nada puede aportar al estudio concienzudo de las ciencias sociales.

Cabe señalar que el ámbito en donde se observa con mayor amplitud y claridad el empobrecimiento analítico e intelectual de este campo, es, sin lugar a dudas, el académico. Cada vez con mayor rigor, las universidades promueven la revisión de teóricos adscritos a escuelas y corrientes disciplinarias tales como el conductismo, el racional choice (teoría de la elección racional), y toda una serie de escuelas metodológicas con una notoria propensión al análisis estadístico y cuantitativo. El resultado: la propagación del análisis instrumental, y la formación de estudiantes acríticos e indiferentes a los conflictos sociales. El fomento de la neutralidad, el eclecticismo, la “pertinencia” y la mesura en nombre de una pretendida objetividad, ha resultado profundamente pernicioso para el desarrollo de una visión inteligente y progresista de la ciencia política.

La parte ética y humanista que resaltaba con sumo énfasis la ciencia política clásica ha sido completamente anulada, para dar lugar a la “ciencia política libre de valores y éticamente neutral,” esto es, a la ciencia política contemporánea. Este paso hacia lo amoral y acrítico constituye, según la perspectiva dominante, la fuente de consagración de la política como ciencia; según la perspectiva de un servidor, el motivo de su inexorable decaimiento.

La difusión y exaltación de la neutralidad, el fomento del cinismo como valor único y omnipotente, la instrumentalización del análisis de los procesos, la ruptura con los preceptos básicos de la política clásica, el nulo acercamiento a la crítica política y social, son las causas del estancamiento y fracaso definitivo de la ciencia política en el mundo del pensamiento teórico y el quehacer científico.

Artículo - Rebelión.org

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=82717&titular=la-crisis-del-tlcan-

Artículo - Rebelión.org

México, nuevo basurero de Monsanto

Artículo - La Jornada

Indígenas chiapanecos aseguran estar en prisión por pertenecer al EZLN

Campaña por la libertad de los presos políticos

Artículo - Noam Chosky

La política exterior de Obama será como la segunda Administración Bush

Artículo - La Jornada

EU: impunidad perpetuada

Artículo - Rebelion.org

El movimiento social latinoamericano se opone al Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea

Vientos del pueblo me llevan.

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.

¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

Miguel Hernández

sábado, 16 de mayo de 2009

Recordando

No tiene mucho de que preocuparse Miguel de la Madrid, si es que su “senilidad prematura” (enfermedad que le atribuyen sus hijos) aún se lo permite, puesto que en unas cuantas semanas pocos recordarán lo acontecido con la famosa entrevista en la que acusa a Salinas de corrupción y vínculos con el narcotráfico.
Y así será por que la memoria de la llamada opinión pública es, sabemos bien, de corta duración. Todo político lo sabe: basta desaparecer del radar por un periodo de tiempo proporcional a la gravedad del problema para que todos los pecados sean perdonados.
La influenza, por ejemplo, qué ocupo las primeras planas de todo periódico y las notas principales de cualquier noticiero, es ahora solo un recuerdo de cuando la humanidad pudo desaparecer. Y quizá nadie se acordaría ya de ella, de no ser por que el malo de la película ha salido de nuevo desde su isla caribeña para acusar al heroico gobierno mexicano de ocultar la información de la enfermedad, puesto que el paladín de la democracia visitaría tierras mexicanas en esas fechas.
Los casos sobran: el gobierno del estado de Oaxaca utilizó la fuerza pública para disolver una manifestación de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). A los enfrentamientos se sumó después el Ejército Federal para convertir el centro de la ciudad en una zona de guerra. Las presiones para declarar al estado ingobernable y destituir a Ulises Ruiz, del PRI, no fueron pocas.
En Puebla, el famosísimo Mario Marín, del PRI también, protagonizó uno de los escándalos mas entretenidos de la década: las acusaciones de pederastia en su contra por poco le llevan a renunciar al cargo.
Y lo curioso del asunto es que el PRI al año siguiente ganó en Oaxaca 25 diputaciones locales, el carro completo. En Puebla, en 2007 también, el PRO ganaría 25 de 26 distritos.
Otro más: es más que seguro ver a López Obrador empezar a moverse en los próximos años con miras al 2012. Pocos recordarán ya el bloqueo a Reforma y aquellas frases famosas que tanto le costaron en el fatídico 2006.
En fin, no es por supuesto un problema tan sólo de la ciudadanía ni es responsabilidad absoluta de esta: sabemos bien que los medios de comunicación manejan una agenda que no necesariamente responde a los intereses sociales. El problema está en que discutimos lo que quieren que discutamos, para pasar por alto lo que así convenga.

Estado de peste

Dice Foucault que la sociedad disciplinaria es, a grandes rasgos, un nuevo orden económico y político que genera que el poder comience a controlar y a vigilar al individuo. Antes del siglo XVIII era exactamente al revés: el poder era ejercido por el individuo; en la sociedad disciplinaria el poder es casi invisible, mínimo, se encuentra escondido, y es la suma de individuos a los que se vigila, los que se muestran.

“He aquí, según un reglamento de fines del siglo XVIII, [algunas de] las medidas que había que adoptar cuando se declaraba la peste en una ciudad”:

1. Cierre de todas las comunidades y una muy estricta división espacial.

2. Cada calle queda bajo la autoridad de un síndico, que la vigila; si la abandonara sería castigado con la muerte. Se encargará de encerrar a cada familia en su casa, realizando continuamente cuestionarios de prevención e información.

Si bien es cierto, aclara Foucault, que la lepra ha suscitado rituales de exclusión, “la peste ha suscitado esquemas disciplinarios”. La ilusión de la época que veía en el estado de peste la realización de la perfecta gobernabilidad se hizo realidad hace poco.

Los controles impuestos a la sociedad para prevenir el contagio de la gripa fueron atendidos a cabalidad, pero no sirvieron para nada: una tomadura de pelo, parece ser.

Aún hoy la disciplina es importante. El día del niño la cámara de diputados votó, entre muchas otras, una reforma al artículo 18 de la nueva Ley de la Policía Federal. El primer párrafo basta: “La disciplina es la base del funcionamiento y organización de la Policía Federal, por lo que sus integrantes deberán sujetar su conducta a la observancia de las leyes, órdenes y jerarquías, así como a la obediencia y al alto concepto del honor, de la justicia y de la ética”.
Si antaño se conocían maneras sumamente sofisticadas de controlar a la población, hoy podrían ser aplicadas quizá sin que nadie lo note. Lo único que hace esta tan tenebrosa idea imposible, es la incapacidad del actual gobierno federal: han demostrado su incapacidad para gobernar bien, y también han sido incapaces de cumplir con sus propios objetivos.

viernes, 15 de mayo de 2009

El padre desconoce al hijo de...

Es común encontrarnos con situaciones en donde el padre se deslinda del hijo para lavar su nombre y alejarse de las cochinadas que el vástago se dedicó a hacer... con la venia de su progenitor. Es el caso de las recientes declaraciones de Miguel de la Madrid con respecto a Carlos Salinas, su hijo político. Con un pie en el infierno, de la Madrid, decidió 'lavar' su culpa acusando a Salinas y a toda su familia de corruptos y ladrones ¡que novedad!, para ver si así entra en el panteón de los infames ilustres. La reacción no se hizo esperar y el acusado simplemente dijo que Carmen Aristegui se aprovechó de la chochez del expresidente. Imagínate, el viejo está loco, dijo otro loco, acompañado de sus corifeos priístas, y por lo tanto no vale lo que dijo. Esto después de que los hijos de Miguel obligaron a viejo a retractarse para no lastimar los intereses familiares. Dos de sus hijos, estos si naturales que no políticos, trabajan con Calderón en puestos nada despreciables y que sintieron amenazadas su carreras políticas, no se diga los hijos... de Salinas. El viejo entró en razón y se retractó, pero ni quien le crea pues si como dijo su hijo putativo, ya chochea. Lo peor de todo es que lo que el dijo ya lo sabíamos la mayoría de los habitantes de este país desde hace años. Pero bueno, que lo diga quien lo dijo tiene su chiste y su morbo, of course.
Si te interesan las grabaciones de la entrevista va la dirección para que la disfrutes escuchando lo que ya sabías: que el hermano incómodo cobraba comisiones para ganar licitaciones y que se llevaba bien con los narcos; que Carlitos se voló lana del erario y demás linduras. Ha de haber dicho el viejo: si Ahumada puede ¿por que yo no?.
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sábado, 9 de mayo de 2009

La pandemia que no lo fue

A final de cuentas la pandemia no llegó . Por supuesto, amenaza con regresar si nos seguimos saludando de beso, actitud retrógrada e incivilizada que solo el atrasado pueblo mexicano mantiene ante la modernidad.

Pero hagamos un recuento de la gripita: al día sábado 9 de mayo el número de muertes causados por ésta era de 48. ¿Lamentables? Seguro. ¿Era necesario todo el revuelo causado por la nueva enfermedad teniendo una taza de mortalidad tan baja? No hay que perder de vista que la influenza estacional causa miles de muertes cada año, particularmente en los estratos de la población menores de 2 años y mayores de 65.

Los datos en 2005 indicaban que aproximadamente dos mil quinientos niños mueren al año de influenza y sus complicaciones (una disminución importante si se considera que la cifra en 1995 era de nueve mil), mientras que la cifra para personas sobre los 65 años se mantiene mas o menos constante, alrededor de las ocho mil muertes.

Y si de muertes hablamos, del martes 21 de abril al miércoles 6 de mayo, los días más álgidos del maldito virus, hubo en el país dos mil cuatro muertes relacionadas con la guerra contra al narcotráfico, un promedio de 17 muertes diarias. Difícil sostener que la guerra se está ganando cuando a cada detención sonada le sigue una ola de 20, 30 asesinatos de policías o militares. No todas las muertes son iguales, por supuesto.

Habrá quienes digan que la heroicidad del gobierno mexicano ha salvado al mundo de una pandemia que hubiese acabado de una vez por todas con los chicharrones y los tacos de cochinita. ¿Qué hicieron las autoridades en los últimos 15 días, aparte de obligar a miles de pequeños negocios a cerrar mandándolos directo a la quiebra?

El Banco Mundial prestó a México 205 millones de dólares el 26 de abril. El día 30, el Banco Interamericano de Desarrollo anunció un préstamo por tres mil millones de dólares para México “en apoyo a sus esfuerzos contra los efectos de la crisis económica global y la emergencia por la influenza humana A/H1N1”.

Por otra parte, aprovechando la oportuna atención de los medios a la epidemia, el Congreso aprovechó para expedir la Ley Federal de Seguridad Privada, que otorga a la Policía Federal la facultad de utilizar agentes sin uniforme, así como de intervenir comunicaciones privadas si así lo consideran necesario.

Se aprobó también la Ley de Obras Públicas, mediante la cual el Gobierno Federal queda exento de realizar licitaciones para la contratación de obra pública si así lo requiere.

Sin embargo, la influenza logró lo que nada ni nadie había logrado: robarle una semana a las campañas, esas que son la mejor muestra de la democracia mexicana, esas por las que nuestros políticos se desviven, Veremos a quién beneficia esto el próximo 5 de julio.

viernes, 8 de mayo de 2009

Transparencia

El desprestigio del gobierno sigue en aumento. Sin lugar a dudas, todo lo que tiene que ver con la burocracia (federal o en cualquier estado) genera la peor opinión de la gente; peor los diputados, por ejemplo. O la misma policia.

Nada más malo que una pésima imagen, y nada se pueda hacer. La naturaleza de nuestra clase gobernante está muy alejada de la intención de promover la libertad, la igualdad y la fraternidad desde el estado.

Se promueven, todos lo sabemos bien, los intereses más bajos, porque son los intereses de quienes ocupan los puestos realmente importantes. Llegar a un puesto no es un sinónimo de eficiencia las más de las veces: son pagos políticos, facturas adeudadas, compadrazgos a diestra y siniestra.

Y no me parece mala la idea. Lo terrible no es que llegue el compadre o el primo a un buen trabajo, si no que sean incapaces de realizarlo.

Por otro lado, existen mecanismos que el estado mismo ha promovido, para distribuir riqueza entre la población. Fue la fórmula mágica de Keynes en la gran depresión de 1929: poner al estado a movilizar la economía, con programas de trabajo temporal, inversión en obra pública, entre otros tantos.

El problema no es que el estado mexicano no pueda generar estas inversiones. De hecho, casi desde el principio del siglo pasado el aparato de gobierno ha tenido bajo su control la política económica, al igual que la designación de la obra pública y el buen gasto (nótese la ironía) de los recursos que se generan por la venta de nuestro petróleo.

El problema es que la riqueza que se ha generado no se reparte. Bueno, se reparte, pero casi nunca entre la población. Los intereses que genera el dinero que maneja el estado, la asignación de obra, los recursos excedentes; todo esos recursos no pasan por los filtros de la transparencia y no sabemos a ciencia cierta en manos de quiénes se queda ese dinero.

Mucho se ha defendido la gran trascendencia que implica la creación de los organismos autónomos del estado encargados de la transparencia: elefantes blancos que de muy poco sirven.

Para mal de todos los que a la transparencia se dedican, la designación de Alonso Lujambio en la Secretaría de Educación nos demuestra que son, a final de cuentas, servidores partidistas y no servidores públicos.

martes, 5 de mayo de 2009

Agujero llamado Nevermore

Sólo es hermoso el pájaro cuando muere
destruido por la poesía

La historia, la ciencia y la literatura, nos han demostrado que el tiempo no es lineal. Las vagas ilusiones de progreso y colectividad que alguna vez dieron esperaza al ser humano, han sido destruidas. El único absoluto es el del vacío de la muerte, esa cadena que nadie sabe.
La obra de Loeopoldo María Panero es un vivo reflejo de estas condiciones. Su poesía pisotea el lenguaje y nos demuestra cuan infructuosos son nuestros esfuerzos por comunicarnos, el ritmo atropellado de sus versos nos ahoga; el plagio consciente, sus referencias collage, imitan los pasos espirados de nuestra condición humana.
Como muchos escritores que han dado su vida por la poesía, nuestro autor, pasó casi toda su vida recorriendo cárceles y manicomios. Militó en movimientos antifranquistas de corte anárquico, lo que le valió sus primeros encierros. Es traductor de autores como Lewis Carrol y James Matthew Barrie.
Los poemas de Leopoldo son un solipsismo. El antialeph que nos permite ver el vacío de frente es su propio cuerpo, su propia historia. Sus traumas y aficiones pasan por caminos tan estrenduosos como la necrofilia y la coprofagia, hasta resbaladillas coloridas como las versiones producidas por Disney de Peter Pan y Blanca Nieves.
Otro punto de partida para la poética de Panero, es el terror de los recuerdos, sobre todo los referentes a la infancia; para el poeta, todos somos niños muertos clavados a la balaustrada como por encanto, la “madurez” supuesta y obviamente falsa, es un símbolo más del muro que le rope los cuernos al centauro.
A pesar de la desconfianza que el autor profesa en contra de la posibilidad de entendmiento entre los hombres, Panero nos brinda como alternativa la lenta y regodeada autodestrucción. El único requisito que nos recuerda necesario, es el comienzo de la vida y la condición ser humano.
Así pues, la obra de Leopoldo le canta a los agentes destructivos con los que ha tenido contacto, los elogia y los hace universales a la manera de Whitman o Pessoa. Corona, por ejemplo, a su hermosísima dama la Condesa Morfina; compone una canción al traficante de marihuana o copula con un niño muerto.
Quiza Panero no sea un ejemplo de vida a seguir ni mucho menos, pero si me atrevo a aseverar eso como parte de mis juicios morales, no puedo evitar recordar que su estilo de muerte, usó como molde la inmundicia que ya de por sí abunda entre nosotros desde tiempos inmemoriables.

lunes, 4 de mayo de 2009

¿Peste Porcina o Peste Mediática?

Los medios de comunicación se han dado a la tarea de confeccionar meticulosamente la información que ofertan en relación con la amenaza viral. Hoy mas que nunca, es importante tratar de ubicar en medio de esta gigantesca maraña seudoinformativa las referencias que son útiles para la cognición de la amenaza en turno (y digo en turno, porque anteriormente fueron Al Qaeda, la crisis alimentaria y/o los zetas los que atiborraron los espacios de información).

Tres puntos me gustaría destacar en relación con la peste porcina y los medios de comunicación.

Uno. Los motivos del origen de esta nueva cepa son fuente de gran controversia. Nunca nadie señala los factores que le engendraron. Hay diversas versiones, pero pareciera que nadie se decide a denunciar por las represalias que supondrían ciertas acusaciones. Algunos pocos han levantado la mano para inculpar al sistema de producción industrial de cerdos, en donde la excesiva conglomeración porcina permite el intercambio masivo de virus, lo que estimula la aparición de nuevas cepas, algunas de las cuales pueden afectar a los humanos. Esta información no la desconocen la OMS y la FAO. Saben perfectamente que en este rubro tan delicado de la producción alimenataria se prioriza, como en toda actividad productiva, la ganancia sobre la salud humana. Los medios, en contubernio con estas organizaciones, han encubierto tenazmente estas condiciones de producción.

Dos. La confusión masiva es un ingrediente ineluctable en esta clase de crisis sanitarias. Los medios en lugar de evitar este desconcierto, le fomentan. Nadie conoce con exactitud los alcances de la epidemia. Unos dan una cifra, otros dan otra completamente disímil. Al estar “partidizado” (perdón por el neologismo) el caso epidemiológico, los medios informativos se subordinan a las disputas políticas, por lo cual los datos que se filtran se explican en función de un interés fundamentalmente político y no social. No debemos olvidar nunca esta inexorable limitación de los medios masivos de comunicación.

Tres. Hay una absurda campaña mediática que sugiere la “corrección” de nuestra cultura. Según dicen sus apologistas, los mexicanos tenemos que aprender a evitar el contacto físico innecesario. Saludar de beso y/o de mano es una costumbre rudimentaria que debemos limitar o erradicar, pues estimula la rápida propagación de enfermedades. ¡Ahora resulta que la fraternidad y la cordialidad son prácticas de incultos y que el culpable de esta crisis sanitaria es el pueblo mexicano! Aunque usted no lo crea (estoy seguro que sí lo cree), este tipo de sugerencias son repetidas una y otra vez en múltiples espacios informativos.
Lo que habría que cambiar no es la cultura civil, sino la cultura del beneficio económico a ultranza, principal sospechosa de la mutación y propagación del virus.

Lo que habría que hacer es apagar nuestros televisores y hacer un esfuerzo por buscar fuentes más fidedignas (alternativas) de información.

¿O usted que opina mi estimado lector?

domingo, 3 de mayo de 2009

Cochinadas

Y una vez más lo único que quedará será la duda, la incertidumbre. En esta ocasión el culpable es un virus, el de la influenza en una más de sus tantas mutaciones.
Como siempre, la información disponible para los mortales es limitada, poco confiable, sujeta a intereses de los cuáles no tenemos ni la menor idea. Las primeras noticias, demasiado alarmistas. Una pandemia global en camino, prácticamente se anunciaba el Apocalipsis del cuál sólo se podía escapar comprando un tapabocas.

El manejo de las cifras por parte del gobierno, de las agencias informativas, de los medios nacionales e internacionales, resultó confuso para la mayoría de la población, y es imposible no pensar en que algo se nos está ocultando.
Miles de hospitalizados sospechosos de portar el virus, cientos confirmados, decenas de muertos. Y vemos cambiar las cifras de un día para otro sin que los números nos digan nada.

El manejo por parte del gobierno de la situación no fue el mejor: en primer lugar, el referirse al virus como influenza porcina provocó que el consumo de carne de cerdo cayera estrepitosamente. El problema no es, desde luego, para Granjas Carroll (que por cierto pertenece a una empresa norteamericana, Smithfield, bendito libre mercado). Quizá este trimestre no dejará ganancias, pero nadie piensa en aquellas familias que dependían de matar un puerco los domingos para vivir el resto de la semana.

En segundo lugar, el bombardeo de “información” en todos los medios simplemente sumó a la psicosis que ya se sentía.

La Organización Mundial de la Salud, por su parte, no contribuye en nada con sus niveles de alerta. Una pandemia en el sentido utilizado por la OMS no es más que la transmisión de una enfermedad en dos continentes. Sin embargo la connotación de la palabra no deja de ser tétrica.

A final de cuentas, la influenza no se trata de una enfermedad mortal. Ni usted ni yo moriremos influenzados. Son aquellos sin recursos los que sufrirán las consecuencias, una vez más. Aquellos a los que una gripe les degenerará en una neumonía por que el IMSS no tuvo la capacidad de atenderles y pagar un médico particular simplemente se antoja imposible.

No trato de minimizar la enfermedad y sus consecuencias en todos los aspectos: vidas humanas, pérdidas económicas, valioso tiempo de campaña. Simplemente se trata de señalar que la falta de información precisa en estos casos degenera en lo que vivimos actualmente: una situación de desconcierto en la que ya no sabemos ni que pensar.

Y lo peor es que lo damos por sentado. Sabemos que la verdad nunca llegará a nuestras manos, y poco podemos hacer al respecto.